PROCESO
MÉXICO, DF, 26 de junio (apro).- La inevitabilidad del triunfo de Enrique Peña Nieto funcionó en 2011, en las elecciones locales del Estado de México. El candidato del PRI, Eruviel Avila, ganó con un margen tan amplio y aplastante como grande fue el abstencionismo y el ostentoso despilfarro. El “voto más caro del mundo” caracterizó ese proceso previo a los comicios presidenciales de este año…. LEER TODO EL ARTÍCULO
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